Ruido de fondo

Frente a una máquina, mi hermano
pasa el día falsificando dentaduras,
y así, rendido al ruido, cumplirá
su deseo: algún día quedará sordo.

El zumbido de los motores
ha sido su música de fondo;
los hombres suelen protegerse
en el estruendo y la sordera.

Hay que recordar los templos
donde las mujeres se arrodillan
para hablar en voz baja por horas,
y llenan de dinero los canastos
con tal de que un hombre las oiga.

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